sábado, 30 de junio de 2012

Capítulo 78:


Mariana lo vio salir y sintió que su mundo se fragmentaba y se partía en pequeños pedazos. Estaba más enfadado que nunca. Enfadado con ella.
Miró la traición que surgía en los ojos de Juan y Peter. ¿La odian todos?
—Vayan con él —los pidió suavemente—. Los necesita.
—Te necesita a ti —señaló Juan.

Capítulo 77:


Thiago se sentó, meditando en silencio, sus pies apoyados en la repisa de la ventana de la habitación del hospital. Después de que el abogado del distrito terminó y salió del cuarto, Mariana se quedó dormida, claramente exhausta por el encuentro.

viernes, 29 de junio de 2012

Capítulo 76:

Las miradas que le lanzaron mostraban sentimientos heridos mezclados con ira, pero los tres finalmente se giraron, y salieron.
El fiscal se acercó y le lanzó una mirada especulativa.
—¿Le importa si tomo asiento? —preguntó.

Capítulo 75:

Mariana miró fijamente el techo, sus pensamientos vueltos un caos.Thiago, Juan y Peter estaban dormidos. Le parecía que estaban tan incómodos como en el infierno, pero no quería hacer nada que pudiera despertarlos.
La culpa pesaba como una tonelada en su pecho. Cada vez que cerraba los ojos, veía a Peter cayendo de nuevo. Su peor temor había sido el peligro que estaba atrayendo hacia los hermanos. Un miedo que ahora se justificó.
Era hora de tomar una decisión, para evitar que algo malo volviera a suceder a Thiago, Juan o Peter. Especialmente a Peter. ¡Los amaba tanto! La idea de perder a alguno de ellos, creaba un dolor insoportable en su corazón.
Lanzó una mirada a Thiago, a pocos pasos de distancia. Su móvil estaba en la mesita de noche cerca a su cama. Lo observó fijamente por un largo momento, y luego lo alcanzó sigilosamente.
Sabía que Maria había sido la última en llamar, por lo que su número debía estar guardado.Mariana abrió despacio el teléfono y presionó los botones para buscar la última llamada recibida. Y entonces llamó
Algunos segundos más tarde, oía la voz de Maria, filtrada por la línea.
—¿Maria? Soy… soy Mariana Martinez —dijo con voz más fuerte.
Hubo una pausa larga.
—¿Qué puedo hacer por usted, Sra. Martinez?
Mariana respiró profundamente y echó un vistazo para tener la certeza de que no había despertado a los hombres.
—Necesito que contacte con el fiscal de distrito de San Francisco —pidió en casi un murmullo.
Otra pausa larga.
—¿Thiago sabe que me está llamando? —preguntó Maria.
—No, y quiero mantenerlo así —Mariana declaró con firmeza—. Mire, Maria... Sé que no le gusto, pero también sé que le interesa Thiago. ¿Quiere que le suceda lo mismo que a Peter? Tengo que hacer lo que pueda para mantenerlo a salvo. Para mantener a todos a salvo.
—¿Qué quiere que le diga al fiscal?
—Dígale que tengo información sobre Pablo Martinez, que podría interesarle mucho. Dígale donde encontrarme. No voy a discutirlo por teléfono. Tiene que ser personalmente.
—¿Está segura de estar tomando una decisión correcta? —preguntó Maria.
Si Mariana no conociera los hechos, juraría que había preocupación real en la voz de la otra mujer.
—Es mi única opción. Yo no puedo dejar que ellos mueran por mi causa.
El silencio cayó sobre las dos mujeres. Finalmente, Maria dijo.
—Está bien, haré esa llamada.
—Gracias —le agradeció suavemente Mariana.
Cerró el teléfono y lo puso cuidadosamente en su lugar. Entonces se hundió en las almohadas, exhausta por el esfuerzo que había hecho.

***

Dos días más tarde, llegó el fiscal, con dos oficiales de patrulla, flanqueándolo. Entraron en el cuarto de Mariana, despertando la reacción inmediata de los hermanos.
El miedo apretó el pecho de Mariana, hasta obligarla a luchar por la respiración. Sabía quién era él y por qué estaba allí.
—¿Qué demonios está ocurriendo? —exigió Thiago, cuando el fiscal entró en el cuarto, irguiéndose en toda su estatura.
Juan y Peter también se levantaron. Una pesada tensión nubló el cuarto, tan espesa que podría ser cortada con cuchillo.
—Calma, hijo. Me llamo David Masterson. Soy el fiscal de distrito de San Francisco.
Thiago se cruzó de brazos y permaneció parado, con las piernas separadas, mirando fija y desafiantemente al fiscal.
—Eso no explica por qué está aquí.
—Le pedí que viniera —dijo Mariana con suavidad.
Todos los ojos se giraron hacia ella.Peter se acercó a la cama, cerniéndose protector sobre ella. Como mucho, eso se veía gracioso. Con el pecho y los hombros llenos de fajas, parecía una momia medio vestida.
—Quizás pueda estar un momento a solas con la Sra. Matinez —habló más fuerte el fiscal.
—Al infierno si lo permitiré —protestó Peter.
Mariana dejó que su mano sana descansara en el brazo de Peter.
—Estaré bien, Peter.
Thiago la contemplaba fijamente, sin desviar la mirada.
—¿Qué es lo que has hecho, Mariana?
—Por favor entiende,Thiago. No puedo permitir que alguno de ustedes vuelva a estar lastimado por mi causa.
Thiago soltó una larga blasfemia. Ella se estremeció por su ferocidad.
David Masterson señaló a los dos policías.
—Si me hacen el favor, escolten afuera a estos caballeros, así la Sra. Martinez y yo podemos conversar en privado.
—¡Al demonio con usted! —se apartó Juan.
—Juan, por favor —pidió Mariana —. Déjame hacer esto a mi manera. Te pido que salgas. Hazlo por mí.





Continuara....


Holaaa :)
Bueno cada vez estamos mas cerca del final :D :) =/ =S =( 
¿Creen que esta bien lo que hizo Mariana? 
Firmen mucho y subo otro ;) 
Beso
Juli♥
@amorxca

jueves, 28 de junio de 2012

Capítulo 74:

En los días siguientes, Mariana durmió la mayor parte del tiempo.Peter se puso más y más irritado, hasta que la enfermera finalmente desistió de intentar mantenerlo en la cama. El cuarto día, le dieron el alta oficialmente.
El mismo día, movieron a Mariana a una habitación normal.Thiago se relajó finalmente.Peter y Mariana estaban fuera de peligro. Pronto los tendría en casa, donde pertenecían.
Se sentó en la silla, al lado de la cama de Mariana mientras ella dormía y estiró el cuello. Friccionó los ojos cansados y se preguntó como volvería a dormir otra noche, antes de estar seguro de que la amenaza del esposo de Mariana desaparecía.

miércoles, 27 de junio de 2012

Capítulo 73:


Mariana abrió sus ojos lentamente y parpadeó para alejar las telarañas. Por un momento, no recordó en donde se encontraba o por qué estaba en aquel lugar desconocido. Y cuando recordó, un dolor como nunca haya conocido, se arrastró lentamente por su sistema.
Peter.

martes, 26 de junio de 2012

Capítulo 72:

—Te amo, cariño —susurró—. Lamento tanto no habértelo dicho nunca.
Mientras él y Juan mantenían la vigilia, Mariana se durmió finalmente. Su respiración se volvió más estable, y el flujo de lágrimas por fin se paró. La cabeza caía abatida contra la almohada, el rostro pálido tenía manchas rojas causadas por el llanto.
Algunos minutos más tarde, la misma enfermera a quien Thiago había acorralado entró bulliciosamente, echándole una mirada de contrariedad.