Una orquesta de jazz actuaba en el par- que. El viento
soplaba con suavidad y agitaba las hojas de los árboles, que daban sombra a las
docenas de mantas y sábanas que se ex- tendían sobre el césped. Los
adolescentes jugaban al baloncesto en una cancha cercana, mientras que los más
pequeños correteaban por un parque.
Una tarde de parque como otra cualquiera, pensó Lali,
salvo que esa vez ella y Drew habían ido con Peter Lanzani.