jueves, 7 de febrero de 2013

Prologo:





Prologo: 

El auto se alejó dejando a una niña en el umbral. Temblando de frío, con su
delgada camiseta de algodón y shorts, ella se sentó, con los brazos enlazados
alrededor de sus rodillas, su cabello rubio volando desordenadamente en el
viento, tan pálida como la cabeza de las semillas del diente de león.

sábado, 2 de febrero de 2013

Epílogo:





Peter se pasó una mano por los ojos, mientras trabajaba en su último programa informático. Bostezando, se volvió cuando su mujer entró en el despacho de puntillas para no hacer ruido.
Le encantaba esa expresión: su mujer. Pero ella le gustaba aún más.

Capítulo 26:





Lali no podía leer. Estaba demasiado confusa. Quería que Peter hablara en serio, que lo dijera de verdad, quería que aquello no fuera un sueño. Quería que la amase aunque sólo fuera una fracción de lo que ella lo amaba. Pero temía que sólo dijera lo que pensaba que ella quería oír.

Capítulo 25:




—Ah, ya.
—Perdona, no quería decir eso —se disculpó Peter—. Lo que quiero decir... es que debemos estar pensando lo mismo porque yo iba hacia allí en este momento.

Capítulo 24:





Lali tragó saliva.
—Yo pienso lo mismo.
—Pues díselo —sonrió Agustín—. Tú puedes convencerlo.

viernes, 1 de febrero de 2013

Capítulo 23:




Lali asomó la cabeza por las cortinas de la oficina, con cuidado para que Peter no la viera.
Sospechaba que Agustín le había dicho que estaba allí. Si no fuera así, él no estaría mirando hacia arriba con cara de pocos amigos. Pero no subió a la oficina para pedirle explicaciones. Si lo hubiera hecho, seguramente ella habría escapado por la escalera de incendios.