jueves, 7 de junio de 2012

Capítulo 35:






—¿Aproximadamente? —preguntó.
—¿Cincuenta? ¿Sesenta millones?
—¡Jesús! —murmuró Juan.
—¿Qué sabes realmente sobre la situación financiera de Pablo? —preguntó Thiago, bajito.
Abrió la boca, pero la respuesta no salió. Sintió un zumbido en la cabeza, y se sintió increíblemente estúpida. Sus mejillas ardían y se le formó un nudo en la garganta.
Sin una palabra, se levantó y abandonó la cocina.
—¡Mariana!

miércoles, 6 de junio de 2012

Sin firmas, no hay capítulo.....

Hay MUCHAS visitas y pocas firmas....
No hay firmas, no hay cap!
Perdon pero yo me tomo el tiempo de subir y viendo que hay tanta gente que vio el cap y solo unas pocas firmaron no me da ganas de subir.... si mas tarde llegan a las firmas pedidas subo, sino vere.....

martes, 5 de junio de 2012

Capítulo 34:

Mariana se sentía deliciosamente dolorida y somnolienta cuando abandonó el baño con Juan. Lo amaba. No parecía posible, aunque le dijeron que iba a ocurrir.
Se unieron a los otros en la cocina, donde Thiago estaba junto a la estufa. Peter se sentó en la mesa, bebiendo una cerveza.
Se acercó a Thiago y lo abrazó, descansando la mejilla en su espalda. Se tensó —¿sorprendido?— por un breve momento antes de volverse para abrazarla.
Le sonrió y besó su cabeza.
—Pareces feliz —dijo él.

lunes, 4 de junio de 2012

Capítulo 33:

Entró en el baño y abrió la ducha. Se alejó, se quitó los pantalones y se acercó al lavabo para dejar su camisa, mientras esperaba que se calentara el agua.
Se miró en el espejo y estremeció a causa del horrible color de su pelo. Cuando fueran a Denver, iría a una peluquería para arreglar aquel tinte.
Descubriendo qué el vapor empezaba a ascender en la ducha, empezó a desabotonar la camisa, cuando se abrió la puerta y vio entrar a Juan.

domingo, 3 de junio de 2012

Capítulo 32:

—Relájate —susurró él contra su oído.
Antes de que pudiera reaccionar, sintió que él empujaba un dedo en su interior. Resistió, y el dolor casi la hizo alcanzar el orgasmo.
Entonces, otro dedo se juntó al primero. Su pene bombeaba su vagina, sus dedos penetraban su ano. Era más de lo que podía aguantar. Él se retiró y empujó de nuevo, mientras continuaba penetrándola con sus dedos en su culo. Ella estalló:
—¡Oh, Dios! ¡No pares! —gimió.

sábado, 2 de junio de 2012

Capítulo 31:

A Mariana la abandonó todo el coraje, mientras se acercaba a Peter. Como si la sintiera acercándose, se volvió, después de cerrar la puerta y la estudió durante un momento.
—¿Quieres algo?
¡Qué pregunta! Ella tragó una vez, y otra vez.
—Te deseo —dijo rápidamente.

Capítulo 30:

¡Idiota!
No era justo para ellos. Querían una mujer que los pudiera amar a los tres, no a una mujer que no podía pensar por sí misma, que era un desastre, una que tomaba malas decisiones.
—Si frunces más el rostro, tu bonita cara va a quedar arrugada para siempre —dijo Peter.