Lali se echó hacia
atrás. Tenía que aprender a relajarse. La confrontación
con Charlie la
había desgastado, si Peter no hubiese interferido y resuelto el
problema por ella,
probablemente habría estallado. Y la razón no era que ella
estuviera molesta
por haber sido engañada con los azulejos equivocados, sino que
había empezado a
dudar de su propia cordura.